viernes 18 de marzo de 2011

El año del rencor

Hace menos de un año, España vivió la victoria en el Mundial como la máxima expresión de la felicidad. El entusiasmo se escapaba al hecho de la victoria. Existía una sensación de plenitud relacionada con el orgullo, con la satisfacción de las cosas bien hechas y la estima que produce sentirse admirados por los demás. A los españoles les fascinó su equipo tanto por ganar como por la manera de ganar.

Aquel sentimiento se acercaba a algo parecido a la pureza. Era una felicidad intachable que situaba al fútbol español como referente de nuestro tiempo. Podía pensarse en un próspero periodo, sin amarguras, una época para disfrutar de lo que construyó la selección y lo que representaban sus jugadores. En definitiva, se anticipaba un periodo para construir y no para destruir. Por desgracia, esta temporada se vincula esencialmente a la destrucción.

Vicente del Bosque, líder de aquella selección admirable, lo ha comentado recientemente: "Se está hiriendo al fútbol español". Si algo caracteriza a Del Bosque es el equilibrio y la prudencia, pero también la sinceridad. Tiene razón, esta temporada ha cambiado la felicidad por la amargura. Sin ningún rubor se ha hablado de adulteración de la Liga, de tramas arbitrales, de oscuras maniobras con el calendario, de dopaje, de una miseria intolerable. El mensaje ha procedido fundamentalmente del entrenador del Madrid y su efecto ha sido devastador.

En ninguno de los casos ha habido hechos o pruebas que justifiquen al técnico, que pretende aparecer a los ojos de la gente como un rebelde en busca de la justicia que se le niega. Es un mensaje perturbador pero de fácil digestión. Siempre es sencillo evitarse responsabilidades para atribuírselas a los demás. Lo peor es que vende rápido y bien: el fútbol contiene un grado de fanatismo que favorece estas estrategias perversas.

Lo preocupante es cuando las instituciones participan de estos desagradables juegos. Lo hizo el presidente del Real Madrid cuando atribuyó a Mourinho la voz contra la injusticia y la representación de los valores del madridismo. Es verdad que el fútbol es un escenario propicio para las exageraciones, pero también es cierto que el fútbol español asiste estupefacto a las groseras ráfagas de acusaciones que degradan semana tras semana la convivencia y la credibilidad de nuestro campeonato.

Menos de un año después de ganar la Copa del Mundo, la tensión ocupa el espacio de la felicidad. No se trata de las viejas disputas que han presidido nuestro fútbol desde hace más de 100 años. Es mucho más que eso: la negación de las más elementales normas de deportividad y la autorización para insinuar y difamar a los demás, sin que nada ocurra. O peor aún, asimilando estas lamentables posiciones con una especie de caudillaje justiciero.

Con todos sus defectos, entre ellos el abismo que separa a los dos grandes clubes españoles de los demás, pocas veces la Liga se correspondía tanto con lo sucedido en el Mundial. Tanto el Barça como el Madrid se habían ganado el derecho a un duelo fascinante, tanto en la Liga como en la Copa y la Liga de Campeones. Un combate por la jerarquía mundial. Era un año para asociar el éxito de la selección con la apoteosis de dos grandes equipos. ¿Qué vivimos, sin embargo? División, rencor y violencia. Que cada cual examine sus responsabilidades.

17 comentarios:

pablo Enrique Fleiss Weinberger dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Santiago. Sólo espero que el tiempo ponga a cada quien en su sitio

saludos

juan dijo...

yo creo que ya lo está haciendo, solo que muchos no se dan cuenta

Edu Piera dijo...

Señor Segurola, no puedo estar más de acuerdo con usted.
Parece que los jugadores que no hace ni un año ganaron el Mundial, ahora tengan que estar siempre ayudados por manos externas para seguir demostrando lo que son, campeones del Mundo...
Esta crispación sólo ensucia el deporte. Gracias por sus textos (Un estudiante de periodismo que sigue estudiando gracias a periodistas como usted).

El Cazagoles dijo...

No se donde va a llegar está dinámica. El primer paso para superar un problema es aceptar que existe ese problema. Y no aceptar la realidad sino crear una realidad paralela falsa para que el madridismo se sienta reconfortado es la evidencia de que esta situación va a perdurar por algún tiempo más. Gracias al Barcelona y a España por su juego que me emociona y a ti Santiago por ser un oasis de frescor en medio del Sahara periodistico deportivo y en general español.

j.beloki dijo...

Gracias por hacernos ver que todavía existen periodistas que opinan y escriben por si mismos, cada vez quedáis menos por eso sois mas admirados, si no es por ti y por Ruben Uría hace tiempo que habría dejado de leer este tipo de textos.
¿Que ha pasado con tus charlas en Marca? Espero que con el nuevo director haya un cambio de rumbo aunque viendo de donde viene...

Leonardo dijo...

Leonardo:
¿Que pasa Santiago con las charlas de los lunes? Extrañamos ese oasis de imparcialidad y sinceridad en medio de esya tormentas... Excelente como siempre en los blogs.

pablo dijo...

Completamente de acuerdo con el análisis. Es vergonzoso que salga gratis calumniar por costumbre cuando no se tienen argumentos. La libertad de expresión algunos la confunden con derecho a decir cualquier cosa que les venga en gana.
Felicidades por el artículo.

SupermanCid dijo...

Estimado Sr. Segurola, estoy totalmente de acuerdo con su artículo, agradezco infinitamente la actualización de su blog y espero con ansias que retome sus charlas en marca.
Un cordial saludo

William dijo...

Lo dicho el madrilismo le ha vendido el alma al diablo...

kaos13 dijo...

No sabía que existía tu blog :(
Estaba ya con las manos en la cabeza por no verte en ningun rincon de Marca... pero gracias a ello, encontré el oportuno y famoso termino de oasis, ojalá leas esta opinión, eres muy grande, y cada día lo veo más claro, sigue con tu trabajo, que sus secuelas creará.
La de Ramon García tuvo "chicha", pero ni tres semanas, y te añoro que no lo sabes... y DUDO (si, en mayúsculas) que sea el único... por favor, aclara que pasa con tu participación en Marca, y que suponen los cambios de direciones que va a tener marca supuestamente.

Un cordial saludo, eres un ejemplo.

Randy dijo...

Estoy totalmente de acuerdo Señor Segurola. Enhorabuena a Mourinho por hacerme sentir un sentimiento nuevo como madridista: que una mitad de mí desease perder contra el Málaga debido a las vergonzosas declaraciones que hizo el entrenador antes del partido. Y van...

gormenghast dijo...

Coincido contigo en todo lo que has escrito. Eres (junto a Uria) de lo poco que puede leer/escuchar hoy en dia sin que se te revuelvan las tripas.
Un abrazo fuerte, crack

Miky dijo...

Magnífico como siempre, Segurola. Qué diferentes serían el deporte y el periodismo de este país con más gente como usted y menos hooligans disfrazados de periodistas.

kaos13 dijo...

¡¡¡Por favor, que vuelvan tus charlas!!!

Ha pasado un mes, desde que habló ""Dios"" ya todo está mas relajado.. que casualidad.. desde que ardieron las declaraciones de dopaje, que fueron las mas graves... se acabó el asedio de Mourinho... desde luego es una barbaridad de entrenador... sabe muchísimo... pero no se puede ir así por la vida... Me sabe mal decir que ojalá no ganara nada, ya que yo estoy satisfecho con lo que he vivido en general, por parte del FCB y España, pero es que Mourinho ""no merecería"" ni un titulo, no po por su calidad de entrenador, que es brutal, si no por como va por la vida... se aprovecha de lo que cita nuestro Dios, que es Segurola, que el fanatismo hace mas facil de mover masas...

richi dijo...

Mourinho ha traido al fútbol lo que Obradovic al baloncesto: tensión permanente desde el minuto cero, todo por la victoria. Ambos entrenadores (grandísimos entrenadores a nivel europeo, mundial) se sienten cómodos con la tensión y la utilizan a su favor. El problema es de quien se lo permite. No por protestar un día sí y otro también acabas teniendo razón, que es lo que parece con Mou. Y la tensión genera más tensión, ¿estamos dispuestos a aceptar esa deriva en nuestro deporte? El comportamiento de la aficiones en la final de copa fue sobresaliente, afortunadamente. ¿Queremos que siga reinando el sentido común? Pues deberemos protegerlo de los que se sienten a gusto y se justifican lejos del mismo.

enlace-sigma dijo...

El periodismo deportivo español necesita profesionales como Segurola, Sámano, Besa, Torres...y menos agitadores de los que no quiero ni recordar su nombre.
Santiago , mi más sincera admiración por tu cordura, sabiduría ( multidisciplinar ) y sentido común que aportas a esta profesión.
Gracias y ánimo para seguir aunque te pongan mucho obstáculos.

Simplicius dijo...

Pues ahí sigue el tipo dando lecciones de fair-play.
Un saludo Santiago.